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viernes, 14 de agosto de 2009

¡¡Encuesta!!

Se abren las ventanillas y los ludófilos pueden comenzar a apostar. ¿Quién ganará el gran combate? ¿Dios, Nietzsche, ninguno de los dos porque darán positivo en el control antidopaje? El blogger Jorge ya ha apostado 100 euros por el anciano de la barba con una sola pierna. ¿Alguien apoya al bigotón pensante alemán?

8 comentarios:

Jorge dijo...

Sólo tengo una duda...¿qué superpoderes tiene el bigotes? Esa pipa nunca suelta humo...tiene que ser su arma secreta!!

Tostadora dijo...

¡Buena pregunta! Supongo que sus habilidades consisten en que puede sacar en cualquier momento un tomo de su obra y recitártela, lo que provoca la muerte instantánea para el escuchante, o en el mejor de los casos un sueño tan profundo que asegura no despertarte en los próximos cinco siglos.
Y la pipa no suelta humo porque Nietzsche está dejando de fumar y es de esas de plástico que sueltan nicotina. Sin embargo tiene otra que hace pompitas, pero la utiliza sólo en la bañera.

Elena dijo...

Miedo me dan los extraños gustos de ese hombrecillo alemán pero, si lo pienso, más miedo aún las estrategias del "Gotoso-Todopoderoso"... Ese nombre triunfaría en un combate, ¿no?

Tostadora dijo...

Si además debiera dinero, tuviera problemas de huesos y fuera muy feo sería aún mejor: "El Horroso-Moroso-Osteoporoso-Gotoso-Todopoderoso".

Ahora entiendo porqué dice la Torá que el nombre de Dios es impronunciable...

Julio. dijo...

Claramente acabará en empate.
Hace tiempo que no entro en el blog, tendré que emplear una tarde entera para leerme lo que me he perdido...
No descansáis ni en verano, muy bien, BRAVO!

Willy dijo...

De acuerdo con Julio, creo que quedará en empate, aunque quizás solo preguntéis para luego poner un final diferente...

Tostadora dijo...

Exacto Willy, ¡has descubierto el pastel! Ahora me temo que hemos de matarte. ¿Sobre que hora estás en tu casa? Es que es Manolo quien se encarga de estas cosas y vive muy lejos. Le daría mucho palo ir para nada...

Elena dijo...

Pobre Manolo, siempre el trabajo sucio... Si es que tus colmillos vampíricos no son mero adorno